Nuevo libro de Assouline sobre el mundo del hookah

Mujer recostada junto a un hookah en un salón decorado con alfombras y cortinas

En el bullicioso barrio de Nomad en Nueva York, uno puede encontrar un lugar que parece un portal hacia culturas y épocas pasadas. A medida que me acerco a un elegante salón de hookah, el aroma del humo perfumado me transporta a diversos lugares: un apartamento en Boston, un café en Amán, una terraza en Capadocia o el vibrante ambiente de un club nocturno en Chicago. Cada vez que respiro ese aire cargado de nostalgia, me veo envuelto en recuerdos y sensaciones que cruzan fronteras y tiempos.

Este fascinante viaje sensorial me llevó a investigar más sobre el hookah, un ritual social con una rica herencia cultural, que se refleja en el libro Mystic Mist: The Rituals of Huqqa. Este trabajo no solo celebra el arte de fumar hookah, sino que también revela su evolución a lo largo de los siglos, desde las cortes reales de la India Mughal hasta nuestros días, donde la experiencia se vive en los cafés de las ciudades más cosmopolitas del mundo.

La historia del hookah: un viaje cultural

El hookah, también conocido como shisha o narguile, tiene raíces que se extienden por todo el mundo. Su historia comienza en la India durante el siglo XVI, donde se utilizaba en las cortes reales como símbolo de estatus y elegancia. Con el tiempo, esta práctica se extendió a Irán, Turquía y el resto del Medio Oriente y África del Norte, adoptando diferentes formas y tradiciones en cada región.

Al hablar con historiadores y expertos, se hace evidente que el hookah no solo es un medio para fumar; es un ritual social profundo. Las palabras de Tara Desjardins, conservadora del Museo de Arte Islámico en Doha, capturan esta esencia: “Como beber café, el hábito social se volvió más grande que el acto de fumar en sí mismo”. A medida que el hookah se expandía, también lo hacía su significado cultural, convirtiéndose en un símbolo de encuentro y camaradería.

Un ritual contemporáneo en el mundo moderno

Hoy en día, el hookah se ha integrado en la cultura de muchos países, desde las lujosas terrazas de Dubái hasta los cafés de El Cairo. Los jóvenes se reúnen alrededor de la pipa, compartiendo sabores y conversaciones profundas. Este tipo de encuentro ha sido parte de las vidas de muchas personas, como es el caso de quienes crecieron en comunidades de la diáspora árabe en Occidente.

  • En Beirut, es común ver a grupos de amigos disfrutando de un hookah en un estacionamiento.
  • En Londres, Edgware Road se ha convertido en un pequeño Egipto, lleno de salones de shisha.
  • Las calles de Nueva York, especialmente Astoria, también tienen sus propios espacios dedicados a esta tradición.

Las experiencias que se viven alrededor del hookah son más que simplemente fumar; son momentos de conexión, donde se atesoran recuerdos y se forjan amistades duraderas. Zahra Hankir, periodista, describe este fenómeno como un acto de preservación cultural, donde "fumar shisha a miles de kilómetros de la tierra ancestral se convierte en una forma de mantener vivas las tradiciones".

El arte y la estética del hookah

El libro Mystic Mist no solo narra la historia del hookah, sino que también presenta su belleza estética a través de una colección impresionante de pinturas, fotografías históricas y piezas de museo. Las ilustraciones reflejan la rica simbología y el arte que rodean a esta práctica, mostrando desde las intrincadas decoraciones de los hookahs antiguos hasta su representación en el cine moderno en películas como Casino Royale y Alice in Wonderland.

Esta diversidad visual resalta cómo el hookah ha sido un tema recurrente en la cultura popular, simbolizando tanto el lujo como la simplicidad de compartir un momento con amigos. La fotografía contemporánea también juega un papel crucial, capturando la vibrante cultura del hookah en lugares como Dubái, donde se ha convertido en un fenómeno social.

Explorando el hookah en diferentes ciudades del mundo

El fenómeno del hookah ha encontrado su camino en múltiples ciudades, cada una aportando su propio sabor a la experiencia. Si bien es fácil encontrar un lounge de hookah en cualquier rincón del mundo, algunas ciudades son especialmente destacadas por su rica cultura en torno a esta práctica.

  • Beirut: Famoso por su ambiente vibrante, donde el hookah se disfruta en cada esquina.
  • Estambul: Aquí, el hookah se ha integrado a la vida diaria, especialmente en lugares históricos.
  • Chicago: Los salones de hookah ofrecen un espacio para relajarse y socializar en un ambiente multicultural.
  • São Paulo: Con una gran comunidad árabe, el hookah se ha vuelto parte esencial de la vida social.

El futuro del hookah: tradiciones en evolución

A medida que el mundo evoluciona, también lo hace la cultura del hookah. Los salones de lujo como HuqqA han transformado esta práctica en una experiencia sensorial completa, donde el ambiente, la música y el servicio se combinan para ofrecer algo más que solo fumar. “HuqqA no es solo un lugar para fumar shisha, es un lugar para sentir algo”, afirma Enis Ersavasti, cofundador de la cadena de lounges.

La experiencia del hookah ha trascendido su origen, convirtiéndose en un fenómeno global que sigue evolucionando. Con cada nuevo lugar que abre, se presentan innovaciones en sabores, técnicas de preparación y presentaciones, lo que garantiza que esta tradición milenaria siga viva y relevante.

Así, el hookah continúa siendo un símbolo de conexión, no solo entre amigos y familiares, sino también entre culturas, creando un puente de entendimiento y apreciación en un mundo cada vez más globalizado. La historia de esta práctica no es solo un relato del pasado, sino también una celebración del presente y un futuro prometedor.

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