Chasing Marty Supreme From the Lower East Side to Tokyo and Back Again

La magia del cine a menudo radica en su capacidad para capturar no solo historias, sino también lugares que se convierten en personajes por derecho propio. En este sentido, la película Marty Supreme destaca por su inmersión en el mundo del tenis de mesa, mientras retrata la vida en distintos escenarios, desde las calles del Lower East Side de Nueva York hasta las vibrantes culturas de Tokio. A través de esta obra, se revela un viaje fascinante que explora no solo el deporte, sino también la esencia de las ciudades que se convierten en telones de fondo de los sueños y aspiraciones de sus personajes.

El Lower East Side: El corazón de una era

El Lower East Side de Nueva York es un barrio que ha visto un cambio dramático a lo largo de los años. En la década de 1950, era un bullicioso centro de vida judía americana, lleno de delis, panaderías y tiendas de confección. Marty Supreme abre con una escena en Norkin’s Shoe Shop, donde el protagonista, Marty, comienza su viaje. La producción se sumergió en una intensa investigación para recrear esta atmósfera, asegurándose de capturar la esencia de un tiempo y lugar que muchos aún recuerdan.

La recreación del Norkin’s fue un desafío, ya que el equipo encontró un viejo local de ropa en ruinas. Transformaron este espacio para ajustarse a la visión del pasado, incluso construyendo fachadas modulares para ocultar elementos modernos, como un hotel recién construido. Este tipo de atención al detalle fue fundamental, ya que muchos locales compartieron sus recuerdos de la zona, contribuyendo a la autenticidad de la representación.

Los apartamentos donde viven Marty y Rachel fueron creados desde cero, dado que las leyes de construcción han modernizado el paisaje del barrio. Para capturar la esencia de estos espacios, el equipo visitó el Tenement Museum de Nueva York, donde exploraron un apartamento de 1938. Este esfuerzo por recrear la historia se traduce en detalles como los colores brillantes de las paredes, que eran una forma de combatir la oscuridad del polvo generado por los sistemas de calefacción de carbón de la época.

Desde Nueva York a Londres: Un viaje inesperado

Tras reunir el dinero necesario, el primer destino de Marty es Londres, donde se celebra un campeonato de tenis de mesa. Aunque las escenas fueron filmadas en Nueva Jersey, el equipo logró recrear la atmósfera del emblemático Wembley Stadium. Para ello, construyeron un impresionante piso de madera, utilizando más de 600 hojas de contrachapado y fabricando alrededor de 48 mesas de ping pong.

En Londres, Marty no solo se centra en el deporte, sino que también se encuentra con Kay Stone, interpretada por Gwyneth Paltrow. La película muestra un momento clave donde Marty trata de impresionar a periodistas británicos, revelando su arrogancia y falta de tacto. Esta escena, aunque ambientada en el Ritz, se grabó en el Plaza Hotel de Nueva York, mostrando cómo los creadores de la película utilizaron diversos espacios para lograr su visión.

La esencia del tenis de mesa: Lawrence’s Table Tennis Club

Uno de los lugares históricos del tenis de mesa que aparece en la película es Lawrence’s Table Tennis Club, un sitio donde el verdadero Marty Reisman solía jugar. Aunque el edificio original fue demolido, el equipo de producción utilizó archivos e imágenes antiguas para recrear la esencia del club. Este espacio, que alguna vez fue un campo de mini golf, fue transformado en un lugar vibrante para el tenis de mesa, con murales pintados que evocaban un ambiente campestre.

La Morosco Theater: un ícono perdido

La Morosco Theatre, otro punto importante de la narrativa, fue un teatro emblemático que fue demolido en 1982. La película muestra a Kay Stone ensayando para una obra, mientras Marty, desde las sombras, ofrece consejos no solicitados. Debido a la dificultad de filmar en un teatro activo de Midtown, las escenas interiores se grabaron en un teatro de Nueva Jersey, logrando capturar la esencia de la historia sin comprometer la calidad.

El Rockwell Apartment: un contraste de mundos

Después de un encuentro apasionado en Central Park, Marty se cuela en el lujoso apartamento de Kay y Milton Rockwell. Este hogar, situado en la elegancia del Upper East Side, contrasta drásticamente con los humildes apartamentos de Marty y Rachel. Filmado en una casa histórica construida por Frank W. Woolworth, el apartamento refleja una opulencia que simboliza la distancia entre los dos mundos que los personajes habitan.

Durante la filmación, el equipo pudo utilizar algunos de los muebles y obras de arte originales, lo que añade un nivel de autenticidad a las escenas que muestran la vida de la élite en Nueva York.

De Tokio al mundo: el cierre del viaje

Finalmente, el viaje de Marty lo lleva a Tokio, donde se celebra un evento de tenis de mesa como parte de la promoción del Rockwell Ink. A pesar de que inicialmente se pensó filmar en Nueva York, el equipo viajó a Japón debido a la dificultad de encontrar suficientes extras japoneses. La colaboración con un equipo de arte japonés permitió añadir un toque auténtico a la representación de la cultura y el contexto local, lo que enriqueció la narrativa de la película.

Marty Supreme no solo es una celebración del tenis de mesa, sino también un viaje a través de la cultura y la historia de varios lugares icónicos. La película, que actualmente está en cines, se convierte en un homenaje a un deporte que, aunque no tan popular en Estados Unidos, ha dejado una huella significativa en el panorama deportivo mundial.

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